Desde la burla hasta los reyes de Inglaterra: cómo Arteta rompió la maldición del Arsenal
Cuando Michel Arteta tomó el control del Arsenal en diciembre de 2019, el club londinense estaba atravesando uno de los períodos más difíciles de su historia reciente. La ausencia de la Liga de Campeones, los problemas de personal y los años sin logros significativos habían convertido al equipo en objeto de burlas. Parecía que la era de grandes logros había quedado atrás para siempre.
La temporada inaugural trajo el Campeonato de Inglaterra, pero la euforia rápidamente dio paso a la realidad cruel. Durante más de cinco años, el Arsenal no logró alcanzar los máximos trofeos. La paciencia de los aficionados se agotaba, y en los medios de comunicación se estableció el apodo de “equipo eterno segundos”. El equipo perdió el título en varias ocasiones, lo que solo servía para alimentar las dudas de los espectadores.
Sin embargo, esta temporada ha sido un punto de inflexión. Arteta no solo estableció un sistema tácticamente eficiente, sino que también cambió radicalmente la psicología del equipo. Cuando el calendario volvió a presentar una prueba como esta, el Arsenal no se rindió. Por primera vez en dos décadas, el club logró volver a la Premier League, rompiendo la maldición de “casi campeones” que había durado años.
Este título no es simplemente un dato estadístico. Es un hito histórico que separa al equipo actual del legendario año 2004. El técnico español demostró que el trabajo en equipo, estándares estrictos y la paciencia estratégica pueden convertir a un equipo en una fuerza dominante en el fútbol inglés.
Frente a nosotros está la final de la Liga de Campeones. Si hace unos años tal perspectiva parecía algo utópico, hoy el Arsenal se dirige hacia ese partido decisivo como un equipo con verdaderas posibilidades de ganar el título. El camino desde la burla hasta la cima está casi completo. Solo queda dar el último paso, el más importante.